Viernes negro y un fin de semana angustioso

“Siempre he querido estudiar algo en el exterior;
sin embargo, el acontecer nacional de los últimos años hizo que mi decisión tomara fuerza.
¿Qué me hubiera motivado a quedarme? Seguridad personal”.
Pedro Zapata, psiquiatra.

Luego del decreto presidencial de control cambiario del Viernes Negro 18 de febrero de 1983, “la crisis económica trajo consigo un proceso inédito en el país, como lo fue el inicio de la emigración de venezolanos, entre ellos muchos profesionales que no encontraron espacios de desempeño adecuados en el mercado laboral nacional”, explica De la Vega en su libro Mundos en movimiento (2005).

Las condiciones laborales de quienes hicieron el juramento hipocrático han disminuido con los años, a la par de la economía nacional y a pesar del reciente aumento de sueldo por decreto presidencial. “ Con el incremento salarial, los médicos residentes que laboren 6 horas para el Estado recibirán un ingreso mensual de 870.000 bolívares al mes, tal como lo declaró el ministro de Salud, Francisco Armada; si dedican 8 horas, gozarán de 30% adicional. La cifra supera en poco más de 100.000 bolívares el costo de la cesta básica (762.422 bolívares en septiembre, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística), la cual incluye el pago de alimentos, vivienda y servicios. La Federación Médica Venezolana insiste en que el salario debería ser de 1.000 dólares al mes (equivalente a 3 veces la cesta básica)”, señaló la periodista Vanessa Davies en un artículo para el diario El Nacional (Noviembre, 02. 2005).

A pesar de eso, el sueldo sigue estando por debajo de las ofertas internacionales. “Se puede llegar a ganar hasta 8 veces más lo que se gana aquí, sin contar que no sólo es oferta monetaria sino condiciones políticas y calidad de vida mejor”, mencionó Iván De la Vega, sociólogo del IVIC.

“Al ganar bien vives una vida cómoda que te permite organizarte y apartar dinero para cada cosa importante en tu vida como formación, comida, casa, carro y ahorrar”, narró Alejandro Sánchez Camejo, médico venezolano que labora en el Servicio Canario de Salud, Hospital General de Lanzarote, España.

El profesor del postgrado de Anestesiología de la UCV, Luis Herrera, señaló que aunque siempre existe la alternativa del ejercicio privado, tampoco es una solución para todos los médicos y menos para la población. “En primer lugar, es deber del Estado garantizar un buen sistema de asistencia sanitaria gratuita en el que profesionales de la salud estén en capacidad de atender y gocen de sus beneficios laborales. Por otro lado, tampoco es tan fácil montar un consultorio pues requiere de una inversión considerable en instrumental o muebles acordes. Y quien paga por ese costo es el paciente. Entrar en una clínica tampoco es sencillo”, acotó.

El sueldo es sólo una de las variables a considerar a la hora de irse, pues la influencia del factor económico nacional se extiende a las condiciones sociales del país. Luis Herrera señaló que la inestabilidad política y económica se ha traducido en un factor decisivo a la hora de decidir irse. “No es que les pones billetes verdes frente y ellos lo toman sin pensarlo. No es siquiera avaricia. Es preocuparse porque no puedes brindar educación para tus hijos (porque la educación pública no está en su mejor momento y no puedes pagar la privada) ni para ti como profesional porque no te alcanza para el postgrado; cada vez es más difícil comprar casa o apartamento y se sueña con un carro. Y si tienes un buen salario, ni siquiera tienes la tranquilidad de salir el fin de semana porque te angustia pensar que te asaltarán o te robarán el carro”, expuso.