Sin anestesia (el caso visible)

En el caso de Anestesiología, la tendencia a migrar es mucho más visible pues el círculo de especialistas en esta área es pequeño. Las cifras se han cuadriplicado en los últimos años. “Desde 1960 a 1999, un máximo de 1% de nuestros egresados del curso de Anestesia de la UCV se iban del país. Eran ciudadanos extranjeros que vinieron al curso y que regresaban a su nación o hijos de españoles que pedían la nacionalidad. Desde 2000, las cifras llegan al 4%. Aunque las cifras sean pequeñas, la tendencia vertiginosa preocupa”, indicó Luis Herrera, profesor del postgrado de Anestesiología del Hospital Universitario de Caracas.

Pese a que no existen cifras oficiales, el doctor Herrera actualiza cada año su propia cuenta de los emigrantes de su servicio: “el año pasado se fueron 13 anestesiólogos: 9 especialistas a España y 4 a Estados Unidos”. Si se considera que se forman anualmente un promedio de 6 y 7 anestesiólogos (desde 1958 se han graduado 384 profesionales en este curso de especialización), la cifra representa entonces la pérdida de dos ‘promociones' médicas.

Herrera enfatizó que ya este número de graduandos no era suficiente para cubrir la necesidad asistencial. “Por ejemplo, tenemos regiones del país con escasez de anestesiólogos. Los pocos que hay hacen dobles turnos para poder atender a los pacientes –y además, para redondearse la quincena porque un sueldo no alcanza-. Esto es un problema porque se supone que deberíamos tener un profesional por turno. Además de que las necesidades son superiores a nuestra capacidad de formar gente capacitada, se nos van en busca de mejores condiciones”, comentó.