Moverse no es lo mismo que fugarse

‘Fuga de cerebros' es un término coloquial para nombrar a la emigración de profesionales capacitados de un país a otro, con la intención de permanecer indefinidamente en la nueva nación. Sin embargo, hay dos términos asociados a este fenómeno -movilidad y migración- que están divididos por una delgada línea punteada.


“La movilidad es el traslado de un país a otro para una estadía corta o para la ejecución de planes específicos, con la intención de regresar a su país. No tiene que ver con el tiempo, porque un doctorado te puede tomar hasta 5 años. En cambio la migración tiene que ver con la determinación de radicarse y no volver al país”, señaló Iván de la Vega, sociólogo del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y autor del libro Mundos en movimiento: movilidad y migración de científicos y tecnólogos venezolanos” (2005).

“Desde tiempos de la colonia, lo normal es salir del país a formarse en casi todas las áreas. Los próceres se educaron en Europa, los principales médicos del país de principios de siglo XX también se formaron en el extranjero. Pero la idea siempre era regresar y aplicar lo aprendido. No cabía la idea de quedarse fuera. Todavía es costumbre hacer postgrados y demás cursos en Europa o Estados Unidos. Pero ahora hay una gran posibilidad de que si salen a estudiar no regresen o que una vez graduados en Venezuela se muden a otro país”, comentó Luis Herrera, profesor del postgrado de Anestesiología del Hospital Universitario de Caracas.