Cumplimiento del tratamiento antirretroviral

El cumplimiento del tratamiento antirretroviral es ampliamente reconocido como componente esencial para el éxito del tratamiento programado e individual 10,13,16,22,29,34,44,49,50,60,62,67 . Estudios del cumplimiento del tratamiento en países desarrollados sugieren que altos niveles en el cumplimiento del tratamiento están asociados con una mejora en las respuestas clínicas y virológicas, y que tasas >95% son apropiadas para aumentar al máximo los beneficios del tratamiento antirretroviral. Es un reto alcanzar tasas de esta magnitud durante un largo período de tiempo y numerosos enfoques para mejorar el cumplimiento del tratamiento han sido estudiados en países desarrollados y se han iniciado investigaciones en países en desarrollo. Debido a que no se introducirá la prueba de carga viral de manera generalizada en países en desarrollo en el futuro cercano, debido al costo y a consideraciones técnicas, concentrar los esfuerzos para aumentar al máximo el cumplimiento del tratamiento es un factor aún mucho más crucial para tratar de evitar la resistencia farmacológica y garantizar que el efecto del tratamiento antirretroviral perdure.

La clave para una estrategia exitosa de cumplimiento de tratamiento es la adecuada educación del paciente antes de iniciar el tratamiento. Este aspecto incluye la información básica sobre VIH y sus manifestaciones, los beneficios y los efectos colaterales de las medicaciones antirretrovirales, cómo se deben tomar los fármacos y la importancia de administrar todas las dosis. Programas de asesoría y apoyo por parte de personas con VIH/SIDA y el uso de materiales visuales pueden ser particularmente útiles en este proceso. La clave del éxito una vez que el tratamiento se ha iniciado incluyen el intento de minimizar el número de píldoras administradas, en parte mediante el uso de combinaciones de dosis fija; el empaque de las píldoras, emplear los empaques burbuja (coblister pack, según su denominación en inglés) cuando se encuentren disponibles; la frecuencia de la administración, que no sea mayor a dos veces al día; que se eviten las restricciones alimenticias; la adaptación del tratamiento antirretroviral al estilo de vida del paciente, y que los familiares, amigos y/o miembros de la comunidad se involucren para colaborar con el cumplimiento del tratamiento.

Una vez iniciado el tratamiento, el apoyo al cumplimiento al tratamiento en curso es esencial. Esto debe involucrar evaluaciones de cumplimiento del tratamiento durante cada visita al centro de asistencia sanitaria, reforzamiento de los principios para el cumplimiento de tratamiento por parte de las otras personas que apoyan al paciente para que cumpla con el tratamiento, y que los pacientes, amigos y/o personal de apoyo comunitario se involucren continuamente. A pesar de que la difusión del tratamiento antirretroviral en los países en desarrollo ha sido lento en relación al peso que representa la enfermedad, se ha obtenido una experiencia importante que puede ser incorporada a nuevos programas en desarrollo o en expansión. Esta experiencia incluye:

El cumplimiento del tratamiento puede ser más difícil en mujeres embarazadas y en mujeres inmediatamente después del parto que en pacientes que no se encuentren embarazadas. El malestar gravídico matutino y otros trastornos gastrointestinales relacionados con el embarazo pueden complicar el tratamiento antirretroviral y estas condiciones pueden complicarse posteriormente con los efectos secundarios asociados a los antirretrovirales o la preocupación por los posibles efectos de los fármacos en el feto. En el período posparto, los cambios físicos y la demanda de cuidado del recién nacido pueden comprometer el cumplimiento del tratamiento de la madre. Se deben desarrollar a nivel nacional programas de apoyo específicos para el cumplimiento del tratamiento apropiados culturalmente que atiendan los especiales desafíos que se plantean en mujeres embarazadas y durante el período posparto.

El cumplimiento del tratamiento en niños es también un reto particular, especialmente si la unidad familiar está alterada debido a condiciones económicas o sanitarias. Programas de cuidado de VIH basados en la familia son uno de los mejores enfoques para garantizar la salud del niño. Además, es imperativo que se mejoren las formulaciones pediátricas y que se encuentren ampliamente disponibles. Estas formulaciones deben coincidir con los tratamientos para adultos, como sea posible, para asegurar que el cuidado realizado por los propios miembros de la familia pueda continuar de manera efectiva y que los niños reciban dosis apropiadas.