Elevación
de la gamma-glutamil-transpeptidasa (GGT)
La gamma-glutamil-transpeptidasa
no es una prueba útil en el despistaje inicial de enfermedades hepáticas,
debido a su baja especificidad. Ocasionalmente una GGT elevada es detectada
como un hallazgo aislado en un perfil de rutina de laboratorio.
Las investigaciones invasivas no están justificadas en el paciente asintomático,
debido a que la causa más frecuente de esta elevación es el hígado
graso, rara vez se encuentra esta elevación aislada de la GGT en enfermedad
hepática severa.
Ireland et al (6) realizaron biopsias hepáticas en un grupo de pacientes
con elevación aislada de la GGT y encontró que los pacientes tenían
resultados normales en las biopsias o cambios histológicos mínimos
en su mayor parte reversibles. En presencia de otras pruebas hepáticas
alteradas, una buena proporción de pacientes tienen fibrosis o cirrosis,
usualmente con inflamación activa.
Un paciente con elevación aislada de la GGT debe ser seguido en el tiempo,
con evaluaciones clínicas y con otras pruebas de función hepática
en intervalos de 2 o 3 meses, si aparecen síntomas u otras pruebas hepáticas
alteradas, o si la GGT sigue elevándose, debe realizarse un US abdominal,
TAC o RMN, para excluir una lesión ocupante de espacio y la biopsia hepática
debe ser considerada.