
Divulgador científico por vocación
El
legado dejado hasta los momentos por el doctor Marcel Roche está íntimamente
relacionado con su labor como analista, crítico y divulgador de la realidad
científica venezolana. En las obras escritas por este médico de
formación, se puede apreciar su preocupación por el estudio de
los distintos aspectos históricos, socioculturales, económicos
y políticos que han intervenido en el desarrollo científico hispanoamericano
y venezolano.
Entre los libros escritos por Marcel Roche, destacan: Bitácora (1963), La ciencia entre nosotros (1968), Descubriendo a Prometeo (1975), Mi compromiso con la ciencia (1987), su obra autobiográfica, Memorias y olvidos (1996) y Perfil de la Ciencia en Venezuela (compilador), (1996), sólo por mencionar algunos.
En varias oportunidades, y gracias a su experiencia, destacó el papel del investigador como hombre de ciencia y los obstáculos que éste debía superar para llevar con éxito su labor, especialmente en los países en vías de desarrollo. Su inquietud por colocar el papel de la ciencia entre las actividades prioritarias para el desarrollo y progreso del país, lo condujo a resaltar el rol del científico como agente benefactor para la sociedad. En el libro titulado "La ciencia entre nosotros", publicado en el año 1968, Roche describe con una prosa fluida, la relación del investigador con la ciencia: "El científico, cual científico, no está interesado en lo absoluto, más bien en verdades pasajeras - transmisibles, sí, pero cambiables y fluidas - que sirven para saltar a otras verdades, en interminable proceso catenario, y con justificación doble: una, el pleno placer de jugar el juego humano de cavilar la realidad y, dos, el deseo de llegar a aplicaciones prácticas que aumenten el bienestar social de la comunidad". (Roche, 1968, p.39)
Asimismo, Roche ha mostrado clara preocupación por el alcance y significación de la investigación básica y aplicada que se lleva a cabo en Latinoamérica, al tiempo que ha resaltado la importancia de ambas de forma crítica y personal.
"Es
mi impresión que muchos de nuestros investigadores activos muestren cierto
desprecio, apenas disimulado, hacia la investigación aplicada, y hacia
el invento práctico, a la Edinson. No sé a qué obedece
semejante actitud, si es que existe realmente, pero es claro que el país
deberá fomentar cada vez más la investigación dirigida
hacia objetivos inmediatos, sin por ello abandonar la investigación fundamental,
que ha de seguir formando la base de nuestro progreso científico".
(Roche, 1968, p.23)
En un texto escrito por el investigador del IVIC, Miguel Laufer, se le rinde homenaje a este personaje que indiscutiblemente ha dejado huella en la historia de la ciencia venezolana: "En el contexto del homenaje que en esta ocasión le rendimos a Marcel Roche como Investigador Emérito y Director Fundador del Instituto, considero que de todas sus cualidades, la más importante ha sido la de dejar crecer. Desde sus numerosas posiciones de mando, en su laboratorio, en su departamento, en la Dirección del IVIC, en el Conicit, Roche ha dejado crecer a los demás. Resulta imposible hacer justicia, en estas pocas palabras, del papel que Marcel Roche jugó en el desarrollo y profesionalización de la investigación científica en Venezuela, y particularmente, en la consolidación y el desarrollo de nuestro instituto. Roche dejó crecer a la institución y dejó crecer a su gente. Nos dejó crecer a todos bajo las más altas pautas de excelencia académica".
En la actualidad, Marcel Roche, quien vive con su segunda esposa llamada Flor de Roche, cuenta con ochenta y dos años, de los cuales una gran parte de ellos han sido dedicados por entero al ejercicio de la ciencia. Se puede decir con seguridad y firmeza, que Roche es uno de los más importantes ejemplos de disciplina y constancia científica, no sólo en Venezuela, sino también en el mundo. Hoy su legado se mantendrá por siempre, entre sus más consagrados discípulos, y entre quienes encontraron en él motivos suficientes para seguir con ahínco y valor el difícil, pero gratificante camino de la ciencia.
