Interferencia por ARN (ARNi)


Cómo hemos visto existen varias alternativas para silenciar genes mediante el uso de sistemas dependientes de la homología que funcionan en trans-. Entre estos destacan dos modalidades: en una de ellas la interferencia ocurre a través de procesos mediados por homología que afectan el templado, como son las moléculas anti-sentido y formadoras de triple hélices. En la otra modalidad, la trascripción del locus no se ve afectada, pero la vida media de las moléculas involucradas es modificada. Tal es el caso de la degradación post-transcripcional del ARN, mediante ribozimas. Recientemente, se ha demostrado que el ARN de doble cadena causa un silenciamiento génico de manera secuencia específica, en una gran variedad de organismos que incluyen nematodos, plantas, tripanosomas, drosófilas y planarias4. Aún en genes que son transcritos de manera abundante, unas cuantas moléculas de ARN por célula pueden producir inhibición específica, lo cual no puede ser explicado mediante un simple mecanismo de anti-sentido. La actividad sub-estequiométrica de la interferencia por ARN (o ARNi) ha llevado a la formulación de varios modelos: una primera opción explica que la interferencia involucra un mecanismo catalítico dependiente del ARN inyectado; también es factible que el material introducido sea amplificado; y, por último, pudiese pensarse que la interferencia ocurre al nivel del gen10. Una de las hipótesis más atractivas es que el ARN exógeno puede dar origen a la degradación temprana del mARN endógeno, y es posible que exista una relación entre la capacidad del ARN de mediar la metilación del ADN, tal como se ha observado en plantas. La importancia de este fenómeno en términos fisiológicos no esta clara, pero se piensa que pudiera jugar un importante papel en la modulación de la expresión génica.