Introducción

La incidencia de candidiasis en neonatos de muy bajo peso al nacer, en las unidades de cuidados intensivos puede ser tan alta como de 2-5%. Los factores de riesgo asociados son el uso de antibióticos de amplio espectro, estancia hospitalaria prolongada, inserción de catéteres, intubación endotraqueal, uso de corticoesteroides y nutrición parenteral (1).

El tratamiento óptimo de primera línea para infecciones severas por Candida permanece controversial. Por décadas, el tratamiento de infecciones micóticas invasivas consistió en el uso de Anfotericina B convencional con o sin 5-fluorocitosina. Sin embargo, los efectos tóxicos frecuentemente han limitado su uso, lo que ha llevado a la expansión en la investigación de nuevos antifúngicos como las formulaciones lipídicas de Anfotericina B, el desarrollo de derivados de echinocandinas y el mejoramiento de los triazoles.(2).

Caspofungina es una echinocandina con actividad fungicida contra Candida sp y Aspergillus sp, que inhibe la síntesis de b-(1-3) D- glucan, un polisacárido esencial de la pared celular que confiere estabilidad osmótica al hongo. No hay resistencia cruzada a las drogas existentes (3). Aunque Caspofungina no está aprobada para su uso en niños, algunos reportes parecen mostrar que es efectivo, causa pocos efectos adversos y tiene mejor tolerancia que la terapia antifúngica convencional. El objetivo de esta presentación es reportar el uso exitoso de Caspofungina en el tratamiento de candidemia severa en dos recién nacidos de muy bajo peso al nacer sin enfermedad de base.